El culo flácido

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Era una tarde tonta y caliente, como dice la canción de Estopa, cuando me escribió una amiga intima de la infancia que estaba por la zona y quería que pasásemos el finde juntas y accedí en seguida porque me apetecía verla después de tanto tiempo, además que las dos juntas siempre tenemos “peligro” y encima me pillaba de vacaciones.

El plan estaba claro, irnos a la playa a tomar el sol y beber cerveza, además nos habían invitado a un cumple con algunos amigos suyos y la quedada prometía. Llegamos a la playa pero antes de bajar nos tomamos una cerve juntas en un garito para ponernos un poco al día. A pesar de que no tenemos contacto a diario, cada vez que nos juntamos parece que no pasa el tiempo y mantenemos esa misma complicidad y risas de siempre.

Al rato los colegas de mi amiga María (seudónimo) la llamaron para avisarle que ya estaban en el parking y que necesitaban ayuda para descargar todos los bártulos. Así que nos acercamos al coche para ayudarles. Eran tres tíos, dos de ellos mas jóvenes y el otro un pelín más mayor pero tenían buena vibra y venían con un par de neveras grandes hasta arriba de cervezas por lo que tenía la intuición de que lo íbamos a pasar muy bien.

Nos acoplamos en una playa tranquila en la que había poca gente, el mar estaba tranquilo y el sol espectacular. Los chicos eran bastante graciosos, no paraban de hacer chistes y me sentí cómoda en seguida. Poco a poco descubrí que los dos mas jóvenes tenían novia y que tan sólo el más mayor estaba disponible. Ellos se encargaron de que no me faltase una cerveza en la mano y claro poco a poco me fui soltando y haciendo amistad con Denis (seudónimo).

Nos sentamos juntos y comenzamos a hablar muy animados, pronto nos dimos cuenta que teníamos bastante cosas en común a pesar de que nos llevábamos unos 12 años de diferencia. Él me contó que estaba divorciado y que tenía dos niños, además tenía una casita por la zona, algo que creo que no dejó caer por casualidad, tú me entiendes…El caso es que Denis no era para nada mi tipo fisicamente, era un tío un poco más alto que yo, calvete y bueno para tener 48 años estaba en forma, porque marcaba algo de abdominales.

El caso es que yo estaba más contenta que unas castañuelas y bien borracha, como el resto que no habíamos parado de beber, reír y bailar durante toda la tarde. Así que el cumpleañero decidió invitarnos a un chiringuito que teníamos al lado y que tenía un vale para gastar allí, por lo que cenamos y la bebida no paraba.

Tras cenar y seguir a copazos, Denis y yo estábamos más que arrimados y decidimos lanzarnos a la pista de baile ya que habían puesto una bachata y allí que nos pusimos a menear las caderas. Allí fue cuando entre paso y paso de bachata Denis me plantó un beso y claro yo así de contenta le devolví el beso y le dije que si nos íbamos de allí.

Me acerqué a María para comentarle el plan y con un guiño me soltó “pásatelo bien perraca”, algo muy nuestro. Me llevé mi coche y Denis se subió conmigo porque iba bastante peor de alcohol que yo. Por lo que hicimos una parada técnica para recoger las llaves de su piso, él me había explicado que lo tenia cerrado que era un piso que tenía a medias con su ex pero que nadie lo usaba, a lo que yo entendí que él lo usaba de picadero claramente.

Era un piso que tenía a medias con su ex pero que no usaban, a lo que yo entendí que él lo usaba de picadero

Total que una vez tuvimos las llaves nos fuimos para el sitio. Al llegar el sitio tenía buena pinta, era una urbanización así pija y bastante nueva, mi sorpresa fue cuando Denis me soltó que para entrar teníamos que saltar la tapia del portal, porque según él se había olvidado de coger las llaves del portal. Esa debía haber sido mi primera bandera roja para haber salido corriendo de allí, pero no, con lo borracha que estaba y las ganas de sexo que tenía en ese momento no me pareció tan raro, sobre todo porque él iba peor que yo (se las podía haber olvidado perfectamente)

Después de subir a la pared con la ayuda de Denis y dejarme los codos, por fin accedimos al pasillo y subimos a la puerta de la casa, pero cuando llegamos la puerta no era una convencional, me di cuenta que estábamos accediendo por la terraza y que la puerta era de cristal corredera pero que tenía cerradura. Ahí estaba la segunda bandera roja. Denis también tenía dificultades para abrirla porque no sé si es que no encontraba la llave o no atinaba… Al final entramos.

Aquello se notaba que estaba cerrado porque estaba todo con un poco de polvo y algo desordenado. El tío puso la luz como pudo, aunque no pude ver mucho del piso, me condujo al dormitorio que estaba al fondo. Así que por fin empezamos a besarnos y meternos mano. Me decía a mí misma que un tío mayor seguro que sabía lo que se hacía. ERROR AMIGA!

Ni downtown ni precalentar, quería ir al tema directamente ya que los besos y eso duraron 2 minutos. Así que el colega se dispuso a metérmela, por lo que había palpado aquello era de tamaño normal tirando a pequeña. pero reitero, pensaba que al menos sabría usarla.

Al segundo después Denis estaba allí haciendo el conejito, sí sí, el conejito, yo no me lo podía creer, de nuevo en la misma situación, pero esta vez si que le dije que aflojara, así que me cambió de postura y me puso a cuatro patas pero antes de que me diera cuenta, el tío había terminado. Amiga, no estaba teniendo suerte con mis encuentros sexuales, todos me estaban dejando insatisfecha. Entiendo que el colega llevaría tiempo a dos velas, que estaba borracho…pero eso no le excusa de al menos poner interés en satisfacerme o preguntarme qué tal.

Me fui al baño a limpiarme un poco y como era tarde y seguía con el puntillo, me tuve que quedar a dormir. La cama estaba a medias, creo que no había sabana bajera, sólo el nórdico puesto por encima, pero a esas horas de la noche y con lo cansada que estaba me quedé traspuesta. Al cabo de unas horas empezó a entrar luz por la puerta de la terraza y de fondo escuché un ruido. 

Estaba aún medio dormida y no reconocía que estaba escuchando pero de pronto se escucharon unas llaves como para entrar en la casa, yo con los ojos que no los podía abrir entre la luz y el sueño y que estaba medio desnuda me acojoné porque no sabía que estaba pasando. En esto que Denis se levanta y se va acercando al baño a coger su pantalón para ir a la puerta cuando de pronto la luz le ilumina todo el trasero y veo que era un culo de anciano caído y flácido al igual que el que ve Samanta de Sexo en Nueva York, algo así:

Imagen de Heavy.com

En ese instante pensé, ¿pero que WTF?, con quién me he acostado yo? ¡su culo tiene más años que Matusalén!, quería que la tierra me tragase, pero no. Todavía quedaba lo mejor. El tío se acerca a la puerta y se escuchaba a alguien más hablando con él. Reconozco que no pude escuchar bien la conversación porque me pilló medio dormida, desnuda y obviamente no iba a levantarme para asomarme.

De lo que pude escuchar era algo así como un conserje o guardia de seguridad de la urbanización que le preguntaba a Denis qué hacía allí y que si podía entrar, fue entonces cuando me desperté de golpe y empece a buscar toda mi ropa por allí y vestirme a toda leche. El guardia decía que porqué estaba allí, Denis le decía que hacía tiempo que no venía pero que el piso era suyo. El guardia no estaba muy convencido ya que nos vio saltando la noche anterior que quería ver qué todo estaba en orden, lo lógico que hubiera hecho cualquiera.

Cuando por fin terminó con el notas de seguridad, el tío volvió y me vio que yo ya estaba vestida y con cara de poker, intentó decirme que no pasaba nada y que ese guardia era nuevo, bla bla bla. Yo no quería estar ni un minuto más allí con don culo flácido y mentiroso porque a saber de quién era la casa en realidad. Así que recogí mis cosas y salí por patas, esta vez si por la puerta sin tener que saltar.

Nos vemos en el próximo capítulo! 

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