Esta historia creo que es de las más entretenidas porque tiene de todo. Os pongo en situación. Resulta que el chico de esta historia era alguien que yo conocí siendo una adolescente, todas en el instituto estábamos como locas por él. Era el típico malote buenorro que hacía que todas suspirásemos por él. Era un chulo, pero podía. Alto, moreno, ojos claros y encima estaba tó potente. Vamos que nos ponía a cien.

En aquella época yo era mucho más tímida y me sentía mas insegura con mi cuerpo pues estaba bastante más rellenita y yo veía a Manu como algo inalcanzable. Por lo que nunca me atreví a decirle nada, sobre todo porque viendo de las tías que se rodeaba sabía que nunca se fijaría en mí

Pero la vida da muchas vueltas y hace unos meses retomamos el contacto. Nos encontramos en una red social por casualidad y comenzamos a hablar. Cotilleé un poco su perfil y vi que los años le habían tratado bien, pues estaba igual o mejor que antes. Así que nos pusimos al día y vi que Manu estaba muy receptivo y ,chica que quieres que te diga, era un espinita clavada que tenía desde adolescente, por lo que aproveché la situación para tontear un poquito y ver hasta donde llegaba aquello.

Aunque hablábamos de vez en cuando, las conversaciones se hacían cada vez más entretenidas y mas subidas de tono, hasta tal punto que nos animamos a hacer un poquito de “sexting” y que buenos ratos pasábamos. Pero aquello se nos estaba quedando ya pequeño pues la tensión sexual era más que evidente y siempre hablábamos de quedar pero nuestras situaciones personales lo hacían muy complicado.

Hasta que un día, afortunadamente para los dos, él tenía que venir a la ciudad para hacer un examen. Lo preparamos todo con bastante antelación, queríamos asegurarnos de poder tener esa cita pendiente que tanto tiempo habíamos estamos esperando. 

Yo me preparé a conciencia y cuando digo esto lo digo en serio. Resulta que justo unos días antes me había bajado la regla y yo estaba angustiada pensando que no iba a terminar a tiempo y así fue, el día de la cita aún estaba “manchando”. Así que pensé, esto no me va a joder la cita y me puse una “esponja tampón” para que no hubiera ningún drama. Me arreglé, me puse crema en todo el cuerpo y mi mejor perfume, ya que por fin iba a tener ese ansiado encuentro.

Él se había pillado un hotel, así que me fui para allá. Sabíamos lo que queríamos, no era necesario ningún preámbulo…Cuando me abrió la puerta apareció en pijama, estaba todo acoplado en la cama, yo me quité los zapatos y me tumbé junto a él. Creo que charlamos unos cinco minutos cuando pasamos a la acción. 

¿Estás nerviosa?, me preguntó. No, le dije. Así que empezó a comerme la boca y a desnudarme. La ropa empezó a volar por la habitación y pronto me puso de rodillas para que le hiciera una mamada, yo ya sabía que tenía un punto dominante pero a mi eso me gusta por lo que accedí encantada. Le bajé los pantalones y los bóxers y vi la herramienta que gastaba Manu. Una doble G en toda regla. Yo mas contenta que una niña pequeña. Así que empecé a lamer y chupar poco a poco y creo que no pasaron ni dos minutos cuando me pidió cambiar de posición para hacerme un “downtown”. Me moría de ganas por ver qué era capaz de hacerme y me ponía mucho verlo entre mis piernas por fin. 

Me subió las piernas mientras me lamía y succionaba, yo le cogí del pelo para marcarle el ritmo, una de las imágenes que jamás olvidaré

Me subió las piernas mientras me lamía y succionaba, yo le cogí del pelo para marcarle el ritmo, una de las imágenes que jamás olvidaré pues por fin había conseguido que Manu estuviera donde tantas veces habíamos hablado y que tras no atreverme a entrarle de adolescente, si que lo había hecho de adulta. Estuvo unos cinco minutos por ahí abajo pero los dos estábamos deseando de “probarnos”

Tras ponerle el condón me subí encima dispuesta a cabalgar, sin embargo creo que fue sentarme y decirme “tenía que haberme puesto yo arriba”, entendí que él estaba muy cachondo, no sé si era por la situación, porque llevaba tiempo a dos velas pero estaba demasiado excitado y accedí al cambio para que llevara el ritmo. 

A pesar de que era él quien marcaba el ritmo no conseguía controlarse pues cada dos embestidas tenía que parar porque se iba a correr. En ese momento le dije que no pasaba nada que podía dejarse llevar y luego retomábamos pero me dijo que iba a ser peor porque luego le costaba recuperarse aún más. Por lo que íbamos despacio para que no se fuera…

El problema es que no había forma, creo que aguantó unos dos minutos más encima y aunque cambiamos de postura iba a peor, por lo que finalmente no pudo aguantar y se corrió. Creo que no aguantamos ni 15 minutos haciéndolo, pero lo peor fue que ni siquiera sugirió de seguir para que yo pudiera terminar, porque obviamente yo ni había empezado.

Así que bueno tras despedirme rápidamente, viendo el percal, cogí mis cosas y me fui a casa. Como estaba arriba pensé que podía terminarme yo solita, fui ahí cuando caí en la “esponja” y en que la doble G la habría metido bien hasta el fondo…Efectivamente amiga, ¡en qué momento se me ocurrió ponérmela! Cuando yo eché mano para sacarla no la encontraba.

Me vi algunas paginas con recomendaciones para extraerla, así que me dispuse con la mejor voluntad, pero aquello era misión imposible. Después de 30 minutos mi paciencia estaba llegando a su fin, me veía en urgencias diciendo que era incapaz de sacarme aquello, pues imagina intentar sacar algo con un dedo cubierto de lubricante y sin nada para hacer pinza…te puedes imaginar lo complicado del asunto. Pero para mi sorpresa diez minutos mas tarde, con mucho sudor y esfuerzo, salió.

Por lo que el polvo platónico con Manu no me salió a cuenta ya que me quedé insatisfecha y casi acabo en urgencias con el drama de la esponja dichosa, así que si alguna vez os lo habíais planteado, mi sugerencia es que NO la uséis, no vale la pena! Y como dice un buen amigo mio, a veces las cosas son mas bonitas en la imaginación…

Nos vemos en el próximo capitulo!

Esta historia es de las más recientes que he experimentado pero se ha ganado un post ya que el tío era un personaje importante. Empezaré contándote que este chico lo conocí a través de la app “adopta un tío”, lo puse en mi cesta y unos días después (bastantes) me dio match y hablamos un poco. 

En seguida me pidió el Telegram, si has leído bien, no dijo ni Instagram ni Whatsapp, sino Telegram. Esto no es muy habitual, suele ser de gente más friki porque es una app que suele ser mas segura que las demás, total que como yo la tenía se la di, pero ya te digo que la gente va a lo fácil. El perfil de Denis era bastante escueto pues no había puesto apenas descripción pero si que había escogido bien sus fotos. Tenia varias que el tío salía muy bien favorecido y sin duda algunas eran antiguas y luego otras mas recientes que no te dejaban saber en qué estado estaba actualmente. Eso si el tío tenía un “chocapic” = lunar en la cara que depende de la foto parecía mas o menos atractivo.

Empezamos a hablar por telegram y me contó que era broker para la bolsa de EEUU así que estaba teletrabajando desde casa, algo que sinceramente me sorprendió un poco porque es complicado llevar el horario de otro país pero bueno al menos era interesante. El chico era madrileño y se había mudado para ganar en calidad de vida. Reconozco que era complicado mantener una conversación con él porque se desconectaba y me dejaba de hablar, a veces eran un par de horas, otras un par de días. Yo no suelo estar pendiente de cuánto tiempo tarda en contestarme un chico pues creo que todos tenemos nuestra vida, pero tardar más de 2 días me escamaba muchísimo. Además que literalmente es que el tío ponía el móvil en modo avión y desaparecía, algo que me tenía un poco confundida la verdad.

Al final conseguimos cuadrar un día para tomarnos algo y nos fuimos a un café que había junto al mar donde estaba todo el ambiente. Él chico me había comentado que tenía un poco de fetiche con los tacones así que me puse una falda con medias y tacones negros. Cuando llegamos me saludó dándome dos besos y nos sentamos en una terraza techada porque corría algo de aire. En persona Denis ganaba un montón, el “chocapic” no se le notaba tanto y me gustó su estilo de vestir así con unos vaqueros y un jersey pero arreglado. 

Nos pusimos en una mesa pequeña y en el local había música de ambiente que estaba un poco alta y tras ver que nos costaba escucharnos decidí cambiar mi silla de lado y sentarme junto a él. Denis tenía buen palique, no paraba de hablar de todo, de su curro y de algo que le llamaba mucho la atención que era el lenguaje no verbal. Le dije que yo también había estudiado muy por encima el tema y es cierto que a veces te da mucha información sin que la persona hable.

Pero lo que de verdad me dejó flipada era el discurso que tenía sobre si mismo. Básicamente decía que no era el típico tío obsesionado con el tema del sexo, que ya había tenido su etapa loca en la que se había acostado con quien había querido, varias experiencias entre las que mencionó tríos, orgías y club de swingers. Sin embargo ahora estaba en otro momento en el que se había vuelto mas selectivo y quería pasar tiempo con alguien que le resultara interesante y le aportara algo más. De hecho una cosa que decía es que de entrada para él una chica siempre era un NO y que poco a poco tenía que ganarse su interés. Ah por cierto y no para de decir que ahora estaba «chill».

Me intentó explicar que era muy fácil saber las intenciones de los tíos y que casi el 90% de las veces me iban a vender la moto con tal de pillar, pero que yo tenía las armas para saberlo y ver si sus intenciones eran sinceras o no. Tras un buen rato de monólogo, me preguntó varias cosas y si que hubo algo de conversación, de hecho se ofreció a ayudarme a conseguir un objetivo laboral algo que agradecí y a pesar de ser un personaje el tío no estaba nada mal y era bastante interesante. 

Esa noche nos fuimos cada uno a su casa y en el camino de vuelta Denis me llamó para decirme que cuando fue a por su coche se dio cuenta que le habían intentado robar, pues la cerradura estaba forzada y le faltaban unos cascos inalámbricos y alguna cosa más. Me ofrecí a ir con él a poner una denuncia pero me dijo que ya lo haría él al día siguiente.

A la mañana siguiente le pregunté qué tal estaba y que si había puesto la denuncia, me dijo que tardo entrar al garaje porque también le habían robado el mando de la cochera y que si, finalmente había denunciado. Por la tarde me comentó que estaba saturado y que iba a hacerse una cachimba para relajarse. Al leer eso mis ojos se pusieron brillantes pues a mi también me gusta y le dije que le invitaba a una en mi casa. Denis accedió pues quería despejarse un poco, me dijo que si podía meter el coche en el parking pues seguía con la cerradura forzada y le dije que si, que no había problema.

Así que en cuestión de una hora y algo apareció en mi casa. Venia de chandal pero arreglado y oliendo de muerte. Le puse la cachimba y me dijo que si nos poníamos una peli, ¿amiga ya sabes lo que significa es no? Pero te diré que yo en ningún momento lo pensé porque ya te digo que según Denis él no iba de ese palo. 

Al principio estábamos sentamos uno al lado del otro pero luego nos fuimos tumbando y como mi sofá no es muy grande para estar dos tumbados le dije de ir a la cama. Fue estar unos cinco minutos ahí y el tío me metió boca. Empezamos a besarnos y acariciarnos. Yo me puse arriba y me dejé llevar, nos desnudamos de cintura para abajo y empezó lo bueno. Reconozco que yo llevaba un tiempo a palo seco y que conseguí el climax con facilidad, así que seguí encima todo el rato sin saber que Denis me iba a hacer la “estrellita de mar” porque no consintió apenas moverse y en cinco minutos más se había corrido gracias a mis movimientos.

Hacía mucho tiempo que no me encontraba con este espécimen, me pilló por sorpresa porque viendo el carácter que tenía y que aparentaba ser un tío que te empotra, no hizo el más mínimo esfuerzo, ni spiderman, ni downtown…que decepción. Lo tuve que hacer todo yo solita…

Después se quedo 10 minutos mas y recogió sus cosas, yo bajé al parking con él para que pudiera sacar su coche. Cuando llegó a su casa me dijo que había un tío en su puerta como esperándolo y que parecía que había llamado a alguien cuando llegaba, Denis creía que lo habían seguido y que quería robarle el coche ya que la noche anterior no habían podido. Por lo que me dijo que se quedó al menos dos horas en el garaje por sin entraban y se lo llevaban. Vaya que tenía psicosis por si le robaban el coche.

A los pocos días Denis se subió a Madrid para estar unos días con la familia, o eso me dijo, pues pasaron mas de 3 semanas y me hizo un ghosting de los buenos, así que me quedo con eso de “dime de que presumes y te diré de qué careces” porque sí, el tío era un personaje que alardeaba de que no buscaba sexo pero cuando lo encontró desapareció.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!

Llevaba una temporada en la que me había cansado un poco de las apps de citas, pero una tarde aburrida decidí abrir de nuevo pof (plenty of fish), llevaba más de un año sin abrirla y quería ver si había algo interesante.

Cuando la abrí, para mi sorpresa, tenía mensajes antiguos con más de un año porque parece que pof no deja de enseñar tu perfil, solo que no apareces conectado y creo que había acumulado más de 50 mensajes o así, por lo que antes de buscar me entretuve en leer todo lo que había por ahí. Desde luego había algunas joyas para romper el hielo.

Una vez que me puse al día con la correspondencia, abrí el buscador cerca de mí y tras un buen rato encontré un chaval que me llamó la atención. David, de unos treinta y tantos que tenía los ojos claros y un aire de malote que me gustó.

Él me contestó al poco y nos caímos bien en seguida. Tras las preguntas básicas nos dimos los números de teléfono para seguir por whatsapp, porque de verdad que pof tiene un servicio pésimo para notificarte los nuevos mensajes.

Tras hablar un par de cosas David me preguntó si podía llamarme. Al principio me chocó un poco pues no es habitual que a los “dos minutos” de chatear alguien te pida una llamada, pero reitero estaba aburrida en casa y así al menos nos escuchábamos un poco.

El chico tenía acento de la comunidad valenciana, pues era de allí, mezclado con madrileño de los suburbios ya que en menos de dos frases me soltó “nano que guapo”. El caso es que David parecía como muy sorprendido de hablar conmigo porque ya te digo que “nano que guapo” lo repitió en varias ocasiones y parecía bastante cortado o tímido a pesar de haber sugerido él la llamada.

Charlamos como unos cinco minutos y como se nos hizo tarde después nos dimos las buenas noches y decidimos cuadrar un día para vernos en persona. Así fue como un martes por la tarde noche, David me recogió, me dijo que a él no le importaba recogerme porque tenía coche de empresa y le pagaban la gasolina. Lo que no me imaginaba es que por coche quería decir furgoneta…

El cuadro cuando llegó fue impactante, yo como primera cita que era me había arreglado y puesto bastante mona y mi cita apareció con la “fragoneta” blanca del curro y cuando se bajó del susodicho era bastante bajito, en su perfil había puesto 1.75cm pero ya te digo yo que era más bien 1.65cm. Al menos era el de la foto, pero en persona parecía mucho más macarra pues tenía cuando se acercó para darme dos besos vi que tenía un pedazo tatuaje en el cuello que ponía “dolores”, en honor a su madre.

No sé si te estás haciendo una imagen en la cabeza de David, pero déjame que prosiga. Nos montamos en la “fragoneta” y nos fuimos a un bar cerca del paseo marítimo para tomarnos una cerveza. El chico iba muy modosito conduciendo y como te dije parecía tímido pues le costaba sacar tema de conversación, pero yo que tengo poca vergüenza me encargué de que no hubiera silencios incomodos.

Yo sinceramente no me podía creer con quién me había juntado entre lo bajito, el tatuaje y el “nano” hasta en la sopa, pero eso no era nada pues cuando David estaba tomando una curva me percaté que le faltaba un dedo en la mano derecha y dije para mí “qué clase de tío es este que le falta hasta un dedo, será que se ha metido en problemas y le han ajustado cuentas… ya sabes cómo puede influir la tv a la hora de formar una imagen de una persona.

Total, que llegamos al sitio y aparcamos rápido pues estaba todo muy tranquilo, además apenas había nadie por lo que nos sentamos rápido. Nada más sentarnos y pedir la cerveza me di cuenta que en la otra mano le faltaban dos dedos y ya mi mente no podía parar de imaginar tonterías. No quise preguntarle directamente, pero sin querer mirar mucho al final se dio cuenta y David me contó que había perdido esos dedos por su trabajo, era soldador de barcos y había tenido un par de accidentes.

Fue así como en mi mente yo me imaginé que este chico no iba a poder masturbarme con las manos pues en la mano derecha le faltaba media falange del dedo chico y en la izquierda le faltaba el anular y el medio, total que me quedaba sin “spiderman”

Spider Man GIF - Find & Share on GIPHY

Seguimos charlando y poco a poco me di cuenta de que éramos bastante distintos y que no congeniábamos mucho además de que no me había hecho “tilín” cuando ya lo vi desde que se bajó de la furgo. Me invitó a las cervezas pues en su trabajo tenía las dietas incluidas y tenía que llegar a un mínimo de tickets que casi siempre le costaba alcanzar, así que tuvo toda la excusa.

Me llevó de vuelta a casa y nos despedimos de forma cordial en mi portal. A los pocos días me preguntó si podía quedar, pero fue honesta con él y le dije que no había habido atracción y que le daba las gracias por la invitación, entiendo que David se molestó un poco pues sólo me contestó con un “ok”, pero ¿para qué alargar algo ni dar falsas esperanzas?

¡Nos vemos en el próximo capítulo!

A bearded man in a shirt with a print of palm trees on a turquoise background licks an orange

Estaba yo entretenida navegando por las redes cuando di con un chavalito que estaba tremendo, ojos verdes, moreno con barba y un six pack que tiraba de espaldas, con unos treinta y pocos, con aire de malote pero divertido. Javi me dio match a los pocos días y como vivíamos bastante cerca, tras conocernos un poco por el móvil, nos dimos una oportunidad para vernos en persona.

El tío era mucho más guapo en persona, además venía arreglado y oliendo a un perfume que me encantaba. Nos dimos dos besos y nos sentamos en un pub de moda de la zona para tomarnos unas cervezas.

Al principio estaba super nervioso, a pesar de que trabajaba en la hostelería y estaba acostumbrado a tratar con clientes, decía que hacía poco que lo había dejado con su ex y aún se sentía raro estando con una chica. Pero a medida que fuimos hablando y bebiendo cerveza se le fueron esos nervios y pude comprobar que a pesar de tener un aire de malote en su perfil no era para nada así, más bien era un trozo de pan.

Las chispas empezaron a saltar a medida que nos íbamos arrimando más durante esa tarde hasta que en algún momento nos besamos y decidimos ir a un lugar más tranquilo, así nos fuimos a su casa que estaba muy cerca.

Él vivía en un pisito pequeño que aún estaba acomodando pues llevaba muy poco allí y recuerdo que a pesar de tener pocas cosas lo tenía bastante bien apañado. Recuerdo que nos tumbamos en el sofá a “ver una peli” y empezamos a besarnos y acariciarnos poco a poco, aunque estábamos bastante calientes y nos desnudamos el uno a otro.

Javi se bajó a hacer un downtown ya que me había confesado que era algo que le encantaba y vaya si lo hacía bien, el tío se pegó un buen rato y me hizo disfrutar de lo lindo…Así que me dispuse a darle un poco de placer pero cuando quise darme cuenta allí no estaba la cosa como para empezar. Javi me dijo que estaba un poco nervioso que sentía como si estuviera haciendo algo malo pues solo hacía 3 meses que lo había dejado con su ex y estaba un poco rayado.

Intentamos que se reanimara de diferentes formas pero aquella noche no hubo suerte. Por lo que me fui para casa pero al menos yo si había conseguido disfrutar. Decidimos quedar otro día en mi casa, se vino directo del trabajo y nos pusimos manos a la obra.

Repetimos la dinámica de la última vez literalmente porque hubo downtown y él tampoco pudo mantenerse erecto, es verdad que lo consiguió durante unos cinco minutos pero ni siquiera fue capaz de correrse en ese rato. Así que bueno decidimos parar un rato y dijo, “oye he traído salmorejo del bar, ¿te apetece?” dijo las palabras mágicas pues a mí me pirra y allí cenamos los dos un pedazo de salmorejo más bueno que nada.

Después hicimos un intento más pero no hubo forma…por lo que Javi se fue a casa un poco frustrado por no conseguirlo. Quedé un par de veces más con él y aunque conseguía aguantar un pelín más no había forma de conseguir un polvo decente y yo me cansé un poco de esa dinámica y sé que el también pues me decía que se agobiaba un montón por no conseguirlo y sinceramente ambos decidimos dejarlo hasta que el superase un poco lo de su ex y no se rayase tanto por no conseguir empalmarse.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!

Estaba yo navegando por la app de citas, pof, cuando me topé con David, un chico un par de años mayor que yo que me había llamado la atención, cuando nos dimos match e iniciamos la conversación.

Por aquel entonces estaba muy liada con mi trabajo y no tenía mucho tiempo para quedar, recuerdo que David estaba bastante pendiente de mi y cada día o cada dos me decía de quedar y aunque de verdad que me apetecía conocerlo no tenía forma de quedar.

Un día finalmente pude sacar tiempo para quedar y me decidí a escribirle, su agenda era algo más flexible así que me dijo que si. Se ofreció a recogerme y la verdad que lo agradecí pues ese día me había dado un tute de kilómetros y lo que menos me apetecía era tener que conducir.

A eso de las 9 apareció con su pedazo de opel astra del años cataplún, que parecía una tartana pues tenía varios arañazos…además David apareció con unos pantalones de pana que yo pensaba que eso ya no se vendía y con una chaqueta vaquera con cuello de borrego…Encima cuando lo vi en persona el tío en lugar de 34 años parecía que tenía 54 pues estaba super aviejado, imagino porque le daba mucho en sol en su curro y al final eso te envejece muy rápido pero, madre mía, es que parecía mi padre…Yo me había arreglado bastante más y te juro que pensé “¿dónde voy tan arreglada con mi padre?

Total que bueno, nos dirigimos al restaurante para cenar algo pues los dos estábamos muertos de hambre y algo había que comer. Cuando llegamos tuvimos que esperar un poco pues aquello estaba hasta los topes, pero merecía la pena pues tenía buena fama.

Al final conseguimos sentarnos para cenar y nos atendieron en seguida, mientras que esperamos nos bebimos un par de cervezas y el estómago estaba que rugía si que pedimos un plato de carne  que estaba tremendo y alguna cosita mas.

En algún punto de la conversación mencioné su nombre y me cortó preguntándome “ah, ¿pero aún no te he dicho mi nombre? Me quedé con la boca abierta porque de pronto el chico no se llamaba David…Me comentó que su nombre real no le gustaba mucho y que en la app usaba ese porque era más cómodo para él. Me dijo, “no te vayas a reír pero me llamo como uno de los reyes magos…” por su intimidad no te voy a decir cual de los tres era, eso lo dejo para tu imaginación…jajaj.

Total que allí estaba yo con “mi padre” cenando que no me había despertado ninguna chispa pero que al menos era simpático y tenía una forma de pensar parecida a la mía. Me comentó que desde hacía un tiempo había decidido cuidar su alimentación y que apenas comía carne, además él practicaba escalada y me explicó que para eso tienes que estar definido y muy “canijo” por lo que controlaba mucho su dieta en ese aspecto. Sin embargo allí estaba conmigo comiendo carnaza y bebiendo cerveza…

Después de 4 cervezas cada uno y de estar hartos de comer decidimos irnos, le dije que me llevara a mi casa, así que nos fuimos. Llegamos al portal con el coche y se paró en la puerta, el tío mas contento que unas castañuelas con la bebida se me tiró al cuello, obviamente no quise ser brusca y le devolví el beso. Me la tiró y me dijo “yo quiero pasar la noche contigo”, pero lo que él no había captado es que no me había gustado nada y que yo lo que quería era salir corriendo de allí

Me tuvo como cinco o diez minutos más allí intentando convencerme de que le dejara pasar pero le dije que ni de coña, que mañana había que currar. Así que al final se convenció y yo conseguí salir del coche como alma que lleva el diablo.

Un par de días después me volvió a escribir preguntándome si quería cenar con él y ya no me pude aguantar, le fui sincera y dije que no me había atraído y que no quería quedar más con él. “David” agradeció mi sinceridad pero también me soltó “si no te importa me gustaría que me hicieses un bizum por la mitad de la cena, pues yo te invité con el pretexto de que tu invitaras otro día y viendo que no hay próxima vez, prefiero que me la pagues…” Sinceramente yo igual se lo iba a decir pero me pareció tan feo como lo expresó que le dije “claro, ahora mismo” y acto seguido lo bloquee. Te dejo que saques tus propias conclusiones…

Nos vemos en el próximo capítulo!

Pues estaba yo una tarde navegando por la app de pof cuando me topé con Ramón, un chico argentino que llevaba unos meses por la ciudad y no la conocía mucho pues llegó y al poco empezó la pandemia.

En seguida empezamos a hablar por whatsapp y comenzamos a mandarnos audios, él tenía un acento argentino que me encantó y es que es verdad que saben cómo ganarse a un chica rápidamente pues suelen ser muy dulces y cariñosos. Aunque no quería hacerme ilusiones de nada pues ya se sabe que también son un poco “vende humos”

El chico tenía una moto y trabajaba en un restaurante argentino muy conocido pero reconocía que al pobre lo tenían un poco explotado, vamos que le pagaban una miseria. Decidimos quedar un día entre semana pues las ganas nos podían y sus turnos de fin de semana eran imposibles de cuadrar conmigo.

Ese día Ramón salía del curro pronto y yo también por lo que lo quedamos cerca de su trabajo para ir a tomar algo por la zona. Al verle me decepcioné un poquito pues el chico estaba más rellenito que en las fotos, pero bueno desprendía rollo y esa “buena honda” que me atrapó cuando lo vi en la app.

Durante la cerve nos conocimos mejor en persona y reconozco que entre ese acento y sus ojos tan dulces me encendió en seguida. Estábamos sentados los dos en el mismo sofá y como hacía algo de frío nos íbamos arrimando cada vez más. Por lo que al final nos besamos. Vaya con el argentino, !qué bien besaba!

Decidimos irnos a mi cada pues él compartía piso y nos apetecía algo de intimidad. Le invité a cenar algo pues nos moríamos de hambre y después nos quedamos acurrucados en el sofá, dónde por fin empezó la acción. Me moría por esos besos tan tiernos y dulces y Ramón también, así que nos dejamos llevar. Nos empezamos a desnudar y acariciar lentamente, disfrutando del momento.

Ramón me tocaba con cariño, era algo más íntimo que normalmente para una primera cita pues suele ser mas tímido pero yo me dejaba hacer y disfrutaba de sus caricias. Él comenzó a besarme el cuello, agarrar mis pechos y yo le agarraba del pelo suavemente para mordisquear su lóbulo y cuello también.

Nos fuimos a la cama para estar mas cómodos y el argentino quiso enseñarme que sabía hacer pues rápidamente me bajo las braguitas para empezar a besar mi monte de venus, después bajo para empezar a lamer mis labios internos y poco a poco abrirse paso por mis húmedos pliegues…me estaba poniendo a mil. Estuvo un rato largo dándome placer y después introdujo un dedo y luego otro, ese ritmo con la lengua más sus dedos hizo que me deshiciera en un clamoroso orgasmo. 

Extasiada estaba preparada para darle a Ramón el placer que se había ganado. Cambiamos de posición y le bajé los bóxers para darme cuenta de dos cosas. Una que estaba circuncidado, algo que se lleva mucho por latino ámerica pero que se ve muy poco en España y dos, que era un champiñón. Sí amiga, era de cabeza gorda y cuerpo corto…vamos que en pleno apogeo su herramienta era de la media tirando a pequeña y encima champiñón. 

Total que allí que me dispuse a dar mi mejor versión para devolverle el placer que él me había dado a mí. Todo iba estupendamente ya que Ramón gemía de placer, pero me pidió que parase para poder seguir con el juego. Así que se puso un condón y me subí encima. Al principio me costó un poco pues era gordita por arriba pero poco a poco conseguimos encajar nuestros cuerpos, era una sensación rara pero buena y empezamos a movernos. 

Arriba, abajo, de lado, pero sin duda donde mejor se nos daba era a cuatro, pues era donde más placer encontramos los dos. Tras conseguir alcanzar de yo de nuevo el éxtasis, el chico también se dejó llevar.

Como era tarde le invité a quedarse a dormir, me daba cosa y bueno yo entraba un poco más tarde a trabajar. En qué momento le invité…Ramón era una estufa y bueno aunque era invierno y se agradecía al principio, después fue sofocante, además el tío roncaba como un bulldog francés y encima para colmo de los colmos cada vez que se movía no controlaba sus brazos y me daba en la cara o el cuerpo por lo que los pocos minutos que conseguía coger el sueño me despertaba de un manotazo…vaya un regalo. Creo que no pude dormir más de una hora en total aquella noche.

Por lo que a pesar de que Ramón me escribió para quedar alguna ocasión más, yo me negué en rotundo a llevar aquella relación a algo más por razones obvias!

Nos vemos en el siguiente capítulo!

Imagen de Jill Wellington en Pixabay 

En una de mis muchas desventuras por las app de citas me topé con un chaval que creo que ha sido de las más locas que me han pasado. Me saltaré toda la parte previa para ir directamente al quid de la cuestión.

Miguel, era un tío de unos treinta y pocos con un cuerpo de gimnasio imponente, vamos que el tío estaba “mazao”, unos brazos y espalda enorme y encima era super simpático. Así que quedamos para cenar algo y conocernos en persona.

Cuando llegó, venía vestido de marca y oliendo a perfume, que no recuerdo cual era, pero era una delicia. Nos fuimos a un centro comercial por eso de que era la primera cita y nunca sabes qué puede pasar y bueno había avisado dónde iba a estar a mi mejor amiga por si las moscas.

Nos zampamos una pedazo hamburguesa con patatas y nos dimos una vuelta por alrededor, reconozco que la cena fue amena y la conversación entretenida, pero los dos teníamos ganas de lo que teníamos ganas, porque amiga por si no lo sabes, un pollazo a tiempo te quita de muchas tonterías y yo llevaba unas semanas un poco más estresada de la cuenta.

Así que Miguel me invitó a su caravana, sí caravana. El vivía a unos 40km de mi zona y se la trajo un poco para fardar pero sobre todo para tener un sitio privado con intimidad. La había aparcado cerca del centro comercial así que llegamos en seguida. Tras hacerme una visita guiada nos tumbamos en el sofá cama bien pegatidos, aquello era bastante agradable y acogedor y el chico estaba siendo muy atento y amable en todo momento.

Fue él quién rompió el hielo y se lanzó a besarme, obviamente yo le devolví el beso pues me moría de ganas por hacérmelo con él, así que nos dejamos llevar. Como hacía fresco, pues era octubre, estábamos bajo la manta y ya sabes el juego que da eso, por lo que nos empezamos a meter mano y a desnudarnos.

El tío me bajo el tanga para descubrir que yo ya estaba mojada perdida pues como digo Miguel me ponía un montón y llevaba tiempo a palo seco. Al comprobarlo se vino arriba y me lo dijo “me encanta que estés tan mojada”, así que me dejé hacer. Introdujo un dedo y luego dos para darme poco a poco placer y masturbarme. Me gustó mucho cómo me tocaba, se notaba que sabía lo que hacía y yo sólo podía disfrutar. Aunque estaba impaciente por sentirlo dentro de mi, por lo que me dispuse a masturbarle también y que sorpresa más buena me llevé cuando comprobé que a parte de ser grande arriba era grande abajo…

Estaba rozando la doble G (gorda y grande) por lo que me puse super contenta, como una niña con zapatos nuevos. Primero me senté yo encima para controlar, pues con semejante herramienta prefería llevar las riendas. No puedo describir la sensación pero cuando estás encima de una doble G, estás entre dolor y mucho, mucho placer, por lo que poco a poco la fui haciendo mía.

Lo cabalgué durante un buen rato, cada vez más adentro y más rápido. Tengo que hacer un breve apunte sobre Miguel y es que sus gemidos eran algo femeninos, me refiero, para ser una tío tan “mazao” me esperaba algo más grave pero tiraban más a agudos…pero no me importaba estaba en el calor del momento disfrutando y dejándome llevar. 

El tío me dijo de cambiar de postura para darme un poquito y obviamente cambié encantada, primero el misionero, luego a cuatro patas, me cogió en volandas y me empotró contra el baño mirándonos en el espejo…la escena no podía ser más erótica y caliente…después me llevó de nuevo a la cama y me tumbo boca abajo, me puso un cojín debajo del vientre y me levantó el culo para metérmela, uf…ahí fue cuando sucumbí con el orgasmo, menudo polvazo.

Extasiados nos dimos una ducha rápida y Miguel me invitó a pasar la noche con él, accedí ya que al día siguiente no curraba y eso me aseguraba otro pollazo o en mitad de la noche o al día siguiente. Así que nos acurrucamos en la cama, que ya te digo que a pesar en la caravana era muy cómoda y dormí demasiado bien para ser la primera vez. 

En mitad de la noche me di la vuelta de manera que estábamos haciendo la cucharita y Miguel se “despertó” con ganas de más así que volvimos a darnos un revolcón que fue si puede aún mejor. Nos volvimos a dormir y al día siguiente el tío me dijo ¿tienes prisa? y le dije no, ¿por qué? A lo que dijo “ahora verás”.

De uno de los compartimentos externos de su caravana sacó una moto de marchas y me preguntó que si me apetecía dar una vuelta, obviamente le dije que si porque hacia un día espectacular y me encantaba la idea.

Por lo que nos vestimos y nos fuimos por el paseo marítimo con el solecito a dar una vuelta con la moto. Yo estaba en una nube, pollazo del bueno y paseo en moto, parecía de película. Cuando terminamos volvimos a la caravana para desayunar algo y tener un tercer asalto…Después de terminar Miguel me dijo: “no es normal como follas, lo haces muy bien, si yo lo llego a saber te lo digo antes” y mi cara fue “que me dices antes qué”…

Miguel me dijo, ¿tú no te has planteado nunca cobrar? Yo llevo una casa de chicas y ganan muy buen dinero con esto. Eso sí tendrías que estar interna y no podrías salir pero tú decidirías cuánto tiempo te quedas…si sí amiga lo que estás leyendo me estaba proponiendo ser puta y el mi chulo…tu no sabes lo rápido que yo salí de allí. No me he vestido tan rápido en mi vida, sorteé el tema como pude y me escabullí. Creo que es lo más loco que me han propuesto en mi vida e imagino que a Miguel le funcionaba ese sistema de captación pues se notaba que era su “modus operandi” pero conmigo no lo iba a conseguir…

Nos vemos en el próximo capítulo!

https://pixabay.com/images/id-1869744/

Esta historia es de las más míticas de mi experiencia como soltera y reconozco que una de las más divertidas y eso que no pasó a través de ninguna app de citas sino que fue algo que pasó a lo “old school”.  

Conocí a Fran a través de mi círculo más cercano una tarde para echar un pádel, me habían dicho que era un chico un poco creído e incluso que no estaba muy claro de qué acera era, pero sin importarme mucho lo que decían de él me propuse echar una tarde de risas jugando un rato. 

Cuando llegó reconozco que se me cayó un poco la baba, el tío era alto, ojos azules increíbles y cuerpazo, fuerte pero fino, que me flipa. Se presentó con dos besos y allí que nos pusimos a jugar. Estuvo muy divertido jugar a un deporte que ninguno de los 4 que fuimos dominaba porque no dábamos pie con bola y nos partíamos de risa detrás de la pelota. 

Unas semanas después era el cumpleaños de una amiga y nos fuimos al centro a cenar todas juntas. Tras comer aparecimos en un pub muy conocido para empezar con las copas. Una vez allí una de mis amigas recibió la llamada de que un amigo que estaba celebrando su cumpleaños cerca de donde estábamos nosotros y que nos invitaban a una copa con ellos. 

Así que al terminar nuestra copa nos acercamos a donde estaban los chicos, en una discoteca que estaba hasta los topes. De camino allí mi amiga me avisó que Fran iba a estar en la quedad asi que cuando entré y lo vi arreglado pues se me cayó aún más la baba que la primera vez que lo vi en chándal. Mi misión aquella noche era acercarme un poco e intentar conocernos mejor.

Lo que pasa es que Fran a esa hora que llegamos estaba más contento de la cuenta y no hizo falta que me esforzara mucho pues él estaba más que receptivo. Un baile por aquí, una foto por allá y otra copa y antes de darme cuenta estábamos en mi coche de camino a nuestras casas, porque coincidía que por aquellos entonces vivíamos en el mismo sitio.  

El problema fue que estando en el coche iba en tal estado etílico que se quedó dormido de camino y bueno yo viendo “el percal” decidí dejarlo en su casa y yo irme para la mía. Mi sorpresa fue cuando a los cinco minutos de llegar a mi casa tenía un mensaje de Fran invitándome a ir a su casa y allí que me fui.

Sólo tuve que cruzar la calle pues vivíamos bastante cerca, el tío se había cambiado y me recibió en pijama pero sin la parte de arriba y marcando abdominales…así que me puse a cien en seguida. Justo cuando estaba pasando la puerta su perro se me tiró encima y casi me viola porque se trataba de un perro enorme. Me hizo pasar directamente al dormitorio y nos tumbamos en la cama, pero cuando me di la vuelta Fran se había quedado dormido…normal porque la tajada que llevaba era importante. 

En mitad de la noche, no sé muy bien qué hora era, me desperté porque alguien me estaba besando la cara, lo que no me podía imaginar era descubrir cuando abrí los ojos que era su perro lamiéndome la cara porque se había subido a mi lado…La situación hubiera sido mucho más excitante ya que por un momento tenía a “dos machos” en la cama salvo por el hecho de que uno estaba en coma etílico y otro era un perro y encima el receptivo era el perrete.

Total que una hora o dos más tarde me levanté como pude para irme porque encima yo tenia una compromiso a las 10 de la mañana y como te puedes imaginar toda esta aventura se alargó hasta altas horas de la madrugada. Me despedí de Fran, que estaba aun medio dormido, y le dije que tenía que irme.  

Yo me adecenté como pude y me fui corriendo para mi cita del día siguiente. Cuando terminé me llegó un mensaje del chico que me invitaba a ver una peli por la tarde, algo que yo interpreté como “ayer estaba tan borracho que no pude hacer nada, déjame que hoy lo arregle”. Así que como el tío me ponía y me había quedado con las ganas le dije que si. 

Ya por la tarde en su casa nos acurrucamos en su sofá, junto con el perro claro, que no podía faltar, así que de nuevo me encontraba entre dos machos. En el mundo de los solteros cuando alguien te dice de quedar a ver una peli se suele interpretar como un eufemismo para decir “vente a mi casa a follar” pero sin sonar tan brusco. Lo que pasó con Fran es que ver una peli, literal era ver una peli y no una cualquiera sino nada más y nada menos que sonrisas y lágrimas…

Julie Andrews Christoper Plummer GIF - Find & Share on GIPHY

Tras verla enterita, bueno yo con un amago de siesta porque claro el día anterior no había dormido nada, dije ahora si que va a pasar algo, puesto que Fran me dijo que quería darse una ducha y pensé “ahora si que si” de todos modos te diré que estando en el sofá no vi ninguna señal para yo lanzarme tampoco pues el tío estaba casi en el lado con el perro y con los brazos cruzados, vaya que no hubo opción de acercamiento. 

Tras su ducha cayó otra peli y me dijo de cenar algo pues se estaba haciendo tarde y me llevó en su coche para vacilar un poquito. A la vuelta cenamos y ya viendo que allí no iba a pasar nada cogí y le dije que me iba porque se estaba haciendo tarde… 

Después llegó marzo y la pandemia y ya mi percepción de Fran después de aquel desencuentro cambió mucho por lo que nunca llegó a pasar nada pero siempre le recordaré tanto yo como mi círculo como el “sonrisas y lágrimas” 

 

Nos vemos en el siguiente capítulo!

Imagen de Drobotdean

Mi recorrido por las app de citas me ha dado la oportunidad de conocer a bastantes tíos pero esta anécdota sin duda es una de las que más me ha hecho aprender. Por aquel entonces llevaba poco tiempo soltera y estaba aún muy verde para reconocer las “banderas rojas”.

Una vez más me encontraba sumergida en “lovoo” una app que me habían recomendado y que decidí probar como alternativa a la otra que ya había probado, adopta un tío. Aquí me encontraba mucho más mercado pues había muchos más chicos de mi edad y de mi tipo, era una de las más populares.

Fue así como hice match con “Salva” un chico alto, moreno, con unos ojos intensos y con una descripción que decía así: “a veces, lo que más deseas, nunca se cumple y a veces lo que menos esperas que suceda, ocurre. Conoces a cientos de personas y ninguna te deja huella y de repente conoces una persona y te cambia la vida para siempre…” Me pareció muy original y empezamos a hablar.

La conexión fue instantánea, nos dimos los teléfonos y la conversación fluía demasiado bien, así que decidimos quedar en cuanto pudimos. Recuerdo que quedamos en un chiringuito junto a la playa para tomarnos unas cervezas, cuando llegó me pareció aun más guapo en persona, las fotos que había subido a su perfil no le hacían justicia. Vaya que se me caía la baba. Así fue como entre su físico y su personalidad encantadora me atraparon casi al instante.

La cita iba genial por lo que poco a poco nos empezamos a arrimar cada vez más, nuestra conversación empezó a subir de tono y Salva se lanzó a besarme. Sus labios eran gruesos y ese primer beso fue increíble, me puso cachonda en seguida. Por lo que pagamos la cuenta y nos fuimos a su casa. El vivía cerca del trabajo que yo tenía por aquel entonces así que a pesar que era entre semana y, como dice un buen amigo, dormir está sobrevalorado.

El vivía cerca del trabajo que yo tenía por aquel entonces así que a pesar que era entre semana y, como dice un buen amigo, dormir está sobrevalorado.

Salva tenía una casa bastante bonita, se había encargado de reformarla y me hizo mini tour por todo el apartamento. Me invitó a la última mientras ponía algo de música y ponía el ambiente un poco más apropiado…Una vez sentados en el sofá, comenzamos a besarnos y a meternos mano, él me quitó el top, mientras yo le quitaba la camisa, para mi sorpresa el chico estaba bastante fuerte y se le marcaban las abdominales…

Yo me subí a horcajadas encima de él para besar su cuello, mordisquear su oreja y bajar poco a poco por su pecho hasta esas abdominales que me tenían loca. Salva me quitó el sujetador con bastante destreza y dejó mis pechos al descubierto para empezar a jugar con ellos, besándolos y dando pequeños mordiscos. Me estaba poniendo a mil, encima de él podía notar su abultado paquete que estaba más que empalmado, así que no podía esperar para quitarle los pantalones.

Al levantarnos para quitarnos los pantalones, Salva me condujo hasta el dormitorio donde había una pedazo de cama esperándonos, una vez allí seguimos con los preliminares, se puso encima de mi y comenzó a besarme por todos sitios, me sacó mi tanga con delicadeza y metió un dedo dentro de mi para comprobar que ya estaba bastante húmeda y me besó y lamió mi clitorix de una forma suave al principio pero cada vez con más ritmo. Cuando ya estaba cogiendo buen ritmo se animó a meter un par de dedos al mismo tiempo que chupaba, sabía bien lo que se hacía ahí abajo, algo que me encantó, pero le dije que parase porque yo también quería darle placer a él.

Así que cambiamos los papeles me subí encima de él no sin antes quitarle los bóxers y descubrir encantada que tenía un buen pepino. Tras deleitarme una vez más con sus labios y sus abdominales me bajé para hacerle una buena mamada. Ahí fue cuando me di cuenta que Salva la tenía un pelín torcida…pero bueno sin inconvenientes para ese “trabajito”. Por lo que allí estuve un buen ratito hasta que me dijo que se moría por metérmela y, para que engañarnos, yo también.

Volvió a colocarse encima de mi para hacer el misionero, cuando se acercó para introducirse dentro de mí lo hizo muy despacio, jugando un poco en mi entrada, primero la cabeza con suaves embestidas para ir entrando poco a poco puesto que encima la tenia gorda…Cuando por fin entró sentí que me llenaba, así que comenzó a coger buen ritmo, ¡qué maravilla! Pero al poco nos cansamos de esa postura tan típica así que cambiamos al perrito, en qué momento…Ahí si que pude comprobar que Salva estaba más torcido de lo que parecía pues estando en esa postura el pepino se le curvaba bastante hacía abajo y me estaba matando. Vaya no duré ni dos minutos creo, él era consciente y aunque le encantaba esa postura no tuvo problema en cambiar.

Fue así que yo me puse encima, el tumbado boca arriba y yo a horcajadas, ahora sí nos estábamos entendiendo, nuestros cuerpos encajaban a la perfección así que empecé a moverme y con la desviación de su miembro me estaba dando en el conocido como “punto g” así que entre la excitación y mis movimientos no tardé en llegar al climax. Salva estaba muy cachondo y solo necesitó un poco mas de mis movimientos para seguirme.

Tras culminar nos fuimos al baño para limpiarnos y me invitó a quedarme a dormir. No me gusta dormir con un tío porque me he malacostumbrado a dormir sola pero ya que estaba a mitad de mi camino de mi trabajo y que era bastante tarde, accedí. Me quedé dormida en seguida pues estaba cansada y después de ese pedazo de orgasmo dormí como una niña pequeña.

Al día siguiente me desperté con mi alarma pues tenía que ir a currar, Salva se levantó conmigo y me invitó a desayunar en su casa, pero no cualquier desayuno, me hizo un buen café tostadas con tomate rayado y zumo con naranjas naturales recién exprimidas, me sentía en una nube, polvazo y desayuno.

Terminé de vestirme y me fui a currar más contenta que una niña pequeña y durante el día Salva me mandó un par de mensajes, entre ellos un audio con una canción de Maluma que pegaba en ese momento “Marinero” que a mi me encantaba, así que estuve flotando en una nube todo el día. El problema vino por la tarde, que de buenas a primeras Salva no contestaba a los mensajes. Imaginé que estaba liado en el curro y que no podía contestarme, pero mi sorpresa fue cuando ya no volvió a contestar nunca más. 

Si amiga, el chico había desaparecido. Un ghosting en toda regla. No me lo podía creer. Pasaron varios días y seguía sin noticias del chico. Por lo que se lo conté a un par de amigas y me confirmaron mis sospechas, Salva me había hecho ghosting. No estaba preparada para aquella hostia pues no la había tenido nunca pero fue una dosis de realidad en toda la cara. Aquello era y es una práctica muy habitual de algunos tíos, seguro que sabes del lo que hablo. Por lo que en resumen, fue una noche y una mañana increíble y ya está. Estoy convencida de que el tío se dedicaba a hacerlo con todas las que pillaba. Al tiempo descubrí que el tío tenía novia y se había entretenido en ponerle los cuernos con las tías que iba engatusando…Me hubiera encantado habérselo contado a su chica porque si a mi me pasase eso me gustaría saberlo, solo espero que ella fuera lo suficientemente lista para darse cuenta.

Nos vemos en el próximo capítulo!